Hoy es un día de mierda. Es lo primero y más importante que decir. Es un día de mierda, perder a alguien con José Manuel Vera. Una puta mierda. Porque era un compañero desde que nos conocimos hace doce años, y porque se convirtió en un amigo. Este amigo nos ha dejado repentinamente, y me enteré ayer por la tarde. Desde entonces tengo rabia, cabreo e impotencia.
Nos conocimos en el otoño del año 2012 cuando vino a Telefónica a hacerme una entrevista. Era un periodista que adoraba el hacking y la ciberseguridad - no muchos han acabado siendo ponentes de eventos como RootedCON -. Cuando nos conocimos quería hacerme fotos con una chaqueta americana para la portada de la revista ONE donde trabajaba en aquel entonces, pero le avisé de que yo me veo fatal con traje y que iba a quedar fatal.
Figura 2: Esta entrevista, foto y portada es de
José Manuel Vera y es de lo mejor que tengo.
Me lo regaló para mí él.
Me hizo un book de fotos con chaqueta - una verde para más dolor -, y cuando acabó, las vio, y dijo: "Tienes razón, vamos a usar la que te hemos hecho con camiseta, vaqueros y zapatillas deportivas", y así salió la revista. Me la hizo él, y a mi madre le hizo mucha ilusión. Y luego nos reímos muchas veces de lo mal que me queda el traje. "Hasta mis hijas me lo dicen, José Manuel", le decía después.
Después de ese momento, construimos una relación de amistad, de cariño, de colaboración constante. Se convirtió en mi amigo, en mi abrazo obligado en todas las CONs de hacking, mi apoyo en momentos de presión, y un promotor de todo lo que hacía yo. Me publicaba los libros de 0xWord en sus artículos y siempre, siempre, siempre me buscaba para saludarme o hacerse fotos conmigo.
Estuvo conmigo durante más de catorce años siguiendo mi carrera, apoyándome, estando a mi lado siempre, sin importar el momento. Tengo mil momentos, mil conversaciones, mil recuerdos con él. Pero hoy no estoy para contarlos. Este jueves pasado vino a verme. Acababa de publicar la reseña de mi último libro en su sección de la Biblioteca de SIC, y pasó a hacerse una foto conmigo - otra más - a saludarme y darme un abrazo.
Hacía nada de eso, solo cinco días, desde que nos dimos ese abrazo, como siempre, sólo que ese sería a la postres nuestro último abrazo. Nuestra última foto. Y es una puta mierda, porque no puedo decir más que buenas palabras de él. Hoy estoy despidiendo a una buena persona, a un buen tío. Un tipo alegre, una persona cariñosa. Solo puedo enviar mi más sentido pésame a su familia, e intentar honrar la memoria de José Manuel con mi eterno aprecio, cariño y respeto por la persona que fue en vida. Te echaremos mucho tiempo de menos, compañero.
¡Saludos Malignos!
Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)




No hay comentarios:
Publicar un comentario