Hace unas semanas os contaba mi frustración con algunos procesos que hemos construido sobre la usabilidad de la tecnología en el artículo que titulé: "La "shittización" en contra de hacer las cosas simples", y cómo los requisitos para, por ejemplo, usar un servicio tan simple y tan común como la televisión, habían subido exponencialmente en el nivel cognitivo que requieren a las personas.
El motivo por el que todo esto sucede, tiene mucho que ver con el "Growth" o el "Crecimiento del negocio", y de eso centré mi artículo de "El futuro está por hackear - Solo para gente Smart" donde explicaba que cada usuario que ve una SmartTV es una oportunidad para venderle algo - mediante anuncios - o de capturar más datos para poder vender a esa persona a los anunciantes, que es de lo que va este caso, justamente.
Y de eso mismo van las demandas que han puesto en Texas a los fabricantes de SmartTV Sony, Samsung, LG, y las compañías chinas Hisense y TL, por hacer capturas periódicas de lo que estás viendo en la pantalla, analizarlo, hacer un fingerprinting y enviarlo a sus servidores.
Como se puede ver en la demanda puesta a Samsung, el software ACR que están instalando en las SmartTVs los fabricantes demandados, se está capturando lo que hay en pantalla, y se está enviando un fingerprint para hacer una perfilado completo de ese usuario, independientemente de si son vídeos en Youtube, o cámaras de seguridad de la casa - con zonas privadas -.
Hay que tener presente que cuando un usuario de una SmartTV está viendo contenido en una app, como Netflix, Amazon Prime, o Disney+, el sistema operativo sigue teniendo control de la pantalla, así que puede hacer capturas y acceder a datos que de otra manera le estarían lejos de su alcance.
Así que aprovechar esa capacidad, les permite espiar qué está viendo cada usuario en la televisión, y sacar el máximo de insights posibles utilizando técnicas avanzadas de Machine Learning, que ya sabemos cómo se hace eso en detalle.
![]() |
| Figura 6: Libro de Machine Learning aplicado a Ciberseguridad de Carmen Torrano, Fran Ramírez, Paloma Recuero, José Torres y Santiago Hernández |
Pero no solo eso, ya que también se están capturando los datos incluso si la televisión está desconectada de Internet, para enviarlos cuando esta se reconecta, y permite generar a qué horas se levanta, acuesta, ve la televisión o llega del trabajo. Algo que tienen instrumentalizado para su negocio de anuncios.
Pero claro, en la pantalla de la SmartTV también se pueden ver otras cosas, como la navegación de Internet - incluso por tu banco -, las fotos o vídeos personales, o los juegos a los que estás jugando en tu consola, algo que le da muchos datos de competencia a los fabricantes de SmartTVs.
Todo ello genera un perfil personal que puede ser utilizado para campañas políticas, como puede verse en este artículo en el que Samsung DSP explica los beneficios de utilizar los datos extraídos, para poder poner anuncios dirigidos con intereses políticos. Lo que es un claro riesgo de ingerencia extranjera si, como dicen en las demandas, el Partido Comunista Chino tiene acceso a estos datos de las SmartTVs chinas HisSense y TCL.
Las demandas hacen especial hincapié en cómo la información que se da a los usuarios para conseguir el consentimiento no está correctamente explicada, ni al alcance de cualquiera, ni al mismo nivel la posibilidad de aceptar y denegar el permiso, ya que las opciones están muy ocultas cuando se trata de revocar el permiso de acceso a los datos.
Estos permisos se buscan conseguir en el momento de la instalación, justo cuando los usuarios quieren tener cuanto antes funcionando su televisión, que es lo que os he contado en los artículos que he estado escribiendo estos días. Un momento en el que el usuario tiene urgencia, algo muy beneficioso y conocido por todos, para lograr un YES, ya sea a una venta o a un consentimiento fácil como "I Agree to all"
¡Saludos Malignos!
Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)











No hay comentarios:
Publicar un comentario