sábado, julio 18, 2026

Un hombre del Siglo XXI: Controlando el Loop

Hace casi un año y medio, queriendo probar cómo funcionaban los modelos de Inteligencia Artificial para contar días a lo largo de periodos de tiempo entre dos fechas, quise calcular cuándo sería un hombre del Siglo XXI más que un hombre del Siglo XX. Es decir, cuando habría pasado más parte de mi vida en este siglo que en el pasado. Haciendo las pruebas, como parte del juego descubría que hoy es el día en que se igualan mis días.

Figura 1: Un hombre del Siglo XXI. Controlando el Loop

Es decir, hoy, 18 de Julio de 2026, hago tantos días en el Siglo XXI como en el Siglo XX, lo que hace que mi vida hasta hoy esté a caballo entre dos siglos de forma equilibrada.

Figura 2: El 18 de Julio de 2026 se igualarán

Sólo era un juego por testear conceptos con la IA y probar una de las capacidades que los modelos LLM nos ofrecen en el cálculo. Esto lo he hecho con otras muchas capacidades y las he ido publicando por aquí, pero esta prueba en concreto me llamó la atención porque era un dato que desconocía de mi vida personal, y me quedé con la fecha. En ese momento pensé, entre curiosidad y diversión comencé a pensar en cosas más existenciales como... "¿Llegaré? ¿Cómo seré dentro de ese tiempo? ¿Cambiará algo?" Así que me marqué la fecha para llegado el día pensar sobre ello.

Si eres de esos que tiene un mundo interior grande, que disfruta del hecho de tener tiempo de pensar cosas en soledad, conocerás como funcionan estos flujos de pensamiento en la cabeza. Comienzas a tirar del hilo de contar días con IA y acabas conectando eso con tu vida, para convertirlo en algo "accionable" que tenga un sentido para ti. En mi caso la creación de una nueva fecha para marcar en mi calendario, ya lleno de aniversarios de hechos relevantes para mí gracias a una vida intensa y movida que se extiende por más de cinco décadas 

No voy a haceros una reflexión larga sobre mí, que ya la hice el día de mi cumpleaños, como suelo hacer cada año. Ese día me obligo a pensar en eso, y es como el Debate del Estado de la Nación, pero en mi caso, para auto-evaluarme, así que ya os conté en qué momento mental y vital me encuentro. Sin embargo, llegado este día en el que comienzo a ser más un hombre del Siglo XXI que del Siglo XX, - especialmente porque los primeros tiempos de mi vida en el siglo pasado mi actividad se limitaba a lo que hacen los bebés: llorar, dormir, comer y ensuciar pañales - , he querido hacer que sea un día especial, que soy de los que creen que en esta vida hay que celebrar todo, que las cosas malas ya vendrán solas,  así que meter una fiesta más en mi calendario siempre es una buena idea.

Este día lo voy a dedicar a reflexionar sobre el hombre que quiero ser, y abandonar algo del hombre que fui. Hace algún tiempo decidía que para seguir creciendo, cada día debo dejar atrás cosas de la persona que un día fui para poder ser la persona que quiero ser en el futuro. No quiero verme constreñido a ser sólo la persona que un día fui, o que soy a día de hoy, y por eso aún sigo pensando en la persona que quiero ser, así que por que no, y este 18 de Julio es un día perfecto, donde paso del hombre del siglo pasado al nuevo, así que será un nuevo día marcado en mi calendario. 

Además, estos días suelo estar recordando siempre hechos que me hacen pensar, ya que un día 16 de Julio cuando nos dejó mi querido  Kevin Mitnick, y un 20 de Julio cuando se fue el mítico Chester Benington, días que siempre tengo muy presentes.. Y en medio, el 18 de Julio, es el día de mi transición de un siglo a otro, así que algún sentido positivo le tendré que dar para pensar en ello. Al final, siempre es un buen momento para sentarse y reflexionar sobre nuestra vida, el lugar en el mundo en que nos encontramos, y el camino que queremos recorrer durante el limitado e incierto tiempo que tenemos.

En mi caso, desde que sobrepasé los cuarenta y cinco, y empecé a vislumbrar la llegada al kilómetro cincuenta de la vida como siguiente etapa de la vida, dediqué mucho tiempo a pensar en eso. En cómo quería que fueran mis años finales como profesional, como ser humano. Comencé a pensar en cómo al chaval ese que era, y al que le dediqué algunos mensajes en 2019, le gustaría que hiciera ese camino final. Qué paisajes querríamos recorrer, qué actividades querríamos hacer, qué montañas nos gustaría escalar juntos. En qué valle nos gustaría terminar el viaje. 

Con mis paseos por el río y las calles de Lisboa este año he tenido tiempo de hacer mucho eso. Disfruto estando en esa soledad reflexiva acompañada de mis libros. La pregunta que me he hecho han sido esas mismas que llevo años haciéndome estos años. Si tuvieras todo el tiempo del mundo qué harías. Y al final llego a conclusiones muy curiosas y duras. Porque la conclusión es que acabaría haciendo lo que hago. Escribo este blog por placer. Dar conferencias es algo placentero. Estudiar tecnología es algo que pagaría por hacer. Crear proyectos y hacerlos crecer me divierte tanto como me divertía jugar con el ordenador de niño.

Pero... por si acaso, mantengo al humano dentro y fuera controlando el "Loop" y no voy en automático. Por eso reflexiono tanto sobre ello. Es mi forma de vigilar que no degenero en una actividad que contamina y envenena el disfrute que me da tener una mezcla variada y equilibrada de actividades, sin dejar que ninguna degenere más que otra en un punto focal que me lleve por un camino que no me divierta. Y eso exige mucho tiempo de CPU invertido en Guardrails que eviten el Misalignment. Es muy fácil sucumbir a un Prompt Injection, que te manipule el Contex o la Memory, sobretodo si viene cargado con pesos en las capas de atención de las "human weaknesses" que son fáciles de sufrir un adversary attack, usando DeepFakes que permitan Spoofear lo que podría parecer un Token de Flag en un CTF pero que no sea más que una Poisson Apple de un Deception Toolkit. Por uso, mantengo al Human in the Loop y Controlling the Loop.

Ya sabes cómo va esto...pues con la mirada de los años más aún.

¡Saludos Malignos!

Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)  


viernes, julio 17, 2026

Blind Quantum Computing (3)

Llegados a este punto del artículo, tras lo que se ha tratado en la primera y segunda parte de este artículoBlind Quantum Computing puede parecer la solución ideal para proteger la privacidad en los servicios de computación cuántica en la nube. Si un servidor puede ejecutar una computación sin conocer realmente qué está calculando, resulta natural preguntarse por qué esta tecnología no forma parte todavía de las plataformas comerciales de QCaaS.

Figura 17: Blind Quantum Computing (3)

En esta parte vamos a centrarnos justo en eso, en los problemas y limitaciones a los que se enfrentan las tecnologías de Blind Quantum Computing.

9.- Limitaciones actuales: por qué BQC aún no es una solución industrial

La respuesta es sencilla: 

BQC es una idea extraordinariamente potente desde el punto de vista teórico, pero enormemente exigente desde el punto de vista práctico. 

A diferencia de tecnologías como TLS, PQC o los Trusted Execution Environments (TEE), que pueden desplegarse sobre infraestructuras ya existentes, los protocolos BQC introducen requisitos adicionales que todavía resultan difíciles de satisfacer en entornos comerciales a gran escala.

El coste de ocultar la computación

Uno de los principales desafíos es que la privacidad no es gratuita. Para impedir que el servidor reconstruya el algoritmo, los protocolos BQC necesitan introducir información adicional, intercambiar mensajes entre cliente y servidor y ejecutar operaciones de corrección o verificación que no existirían en una computación cuántica convencional. Como consecuencia, el coste total de la ejecución suele aumentar en términos de:
  • Comunicación entre cliente y servidor.
  • Número de operaciones necesarias.
  • Tiempo de ejecución.
  • Complejidad del protocolo.
En otras palabras, cuanto mayor es el nivel de privacidad perseguido, mayor suele ser el sobrecoste asociado.

El cliente no siempre es completamente clásico

Otro aspecto relevante es que muchos protocolos BQC asumen que el cliente dispone de ciertas capacidades cuánticas mínimas. Aunque estas capacidades son muy inferiores a las del servidor, siguen representando una barrera práctica importante. En numerosos escenarios empresariales resulta mucho más sencillo asumir que el cliente dispone únicamente de recursos clásicos y delega toda la computación en el proveedor.


Precisamente por este motivo han aparecido variantes como Double-Server BQC, o nuevas líneas de investigación orientadas a reducir progresivamente las capacidades cuánticas necesarias en el extremo del cliente.

La realidad de la era NISQ

A estas dificultades se añade una limitación fundamental: 

El hardware cuántico actual sigue siendo imperfecto.

La mayoría de las plataformas comerciales operan todavía en la denominada era NISQ (Noisy Intermediate-Scale Quantum), caracterizada por la presencia de ruido, errores y limitaciones en el número de qubits utilizables.

Muchos protocolos BQC fueron diseñados inicialmente desde una perspectiva teórica, asumiendo condiciones que todavía resultan difíciles de reproducir de manera eficiente en dispositivos reales. Esto obliga a adaptar continuamente las propuestas a las restricciones impuestas por el hardware disponible.

Escalabilidad y despliegue industrial

Las plataformas QCaaS actuales deben prestar servicio a múltiples usuarios, optimizar recursos y mantener una operación estable y económicamente sostenible. En este contexto, la prioridad inmediata suele centrarse en mejorar aspectos como:
  • La fidelidad de los qubits.
  • La corrección de errores.
  • La escalabilidad del hardware.
  • La interoperabilidad con infraestructuras cloud existentes.
Frente a estos desafíos, BQC continúa siendo principalmente una línea de investigación especializada cuyo objetivo es explorar hasta dónde puede llegar la privacidad en la computación cuántica delegada.

Una tecnología adelantada a su tiempo

Esta situación no debe interpretarse como una debilidad de BQC. De hecho, muchas tecnologías que hoy consideramos esenciales comenzaron como propuestas teóricas aparentemente difíciles de implementar. La propia criptografía de clave pública es un buen ejemplo de ello.

En cierto modo, Blind Quantum Computing está recorriendo un camino similar. Actualmente no compite con PQC o TEE como solución industrial inmediata, sino que actúa como un laboratorio conceptual donde se exploran los límites de la privacidad en computación cuántica. Por eso, la pregunta relevante no es si BQC sustituirá mañana a las soluciones actuales, sino si algunas de sus ideas terminarán integrándose en las futuras infraestructuras de computación cuántica.


Y para responder a esa cuestión resulta inevitable mirar hacia los escenarios que ya comienzan a perfilarse en el horizonte de la investigación cuántica, como son el Internet Cuántico y la Computación Cuántica Distribuida, donde privacidad, delegación segura y colaboración entre múltiples nodos podrían convertirse en requisitos tan importantes como la propia capacidad de cálculo.

10. ¿Qué papel podría tener BQC en el futuro Internet y Computación Cuántica Distribuida?

Hasta ahora hemos analizado Blind Quantum Computing desde la perspectiva de los servicios actuales de computación cuántica en la nube. Sin embargo, una parte importante del interés que despierta esta línea de investigación no está relacionada únicamente con el presente, sino con los escenarios que podrían surgir a medida que la tecnología cuántica continúe evolucionando. Entre ellos destaca uno especialmente ambicioso:

El desarrollo de un Internet Cuántico.

Aunque todavía se encuentra en una fase temprana de desarrollo, la idea general consiste en interconectar procesadores, memorias y dispositivos cuánticos mediante redes capaces de distribuir estados cuánticos y recursos de entrelazamiento entre múltiples nodos. Si esta visión llega a materializarse, el modelo actual de un usuario conectándose a un único proveedor de QCaaS podría evolucionar hacia entornos mucho más complejos, donde múltiples dispositivos y servicios cuánticos colaboren para resolver problemas de forma distribuida.

En ese contexto aparece otro concepto cada vez más relevante, como es la

Computación Cuántica Distribuida

cuyo objetivo es permitir que varios procesadores cuánticos, potencialmente ubicados en lugares distintos, cooperen para ejecutar una misma computación. Este enfoque podría convertirse en una alternativa al desarrollo de procesadores monolíticos cada vez más grandes, permitiendo combinar recursos cuánticos distribuidos a través de futuras redes cuánticas.

De la Computación Delegada a la Computación Distribuida

En un escenario de computación cuántica distribuida, la privacidad dejaría de ser únicamente un problema entre cliente y proveedor. Podrían intervenir múltiples actores:
  • Diferentes nodos cuánticos.
  • Servicios cuánticos especializados.
  • Centros de procesamiento distribuidos.
  • Usuarios colaborando en una misma computación.
La pregunta pasaría entonces de ser:

¿Cómo protejo una computación frente a un único proveedor?

a convertirse en:

¿Cómo protejo una computación cuando participa una red completa de sistemas cuánticos?

Es precisamente aquí donde muchas de las ideas desarrolladas en BQC comienzan a resultar especialmente interesantes. Protocolos como MC-BQC (Multi-Client Blind Quantum Computing) o algunas variantes basadas en Teleportación Cuántica ya exploran escenarios donde varias entidades participan en una computación manteniendo la privacidad de su información.


Desde esta perspectiva, BQC deja de ser únicamente un mecanismo para proteger la privacidad frente a un proveedor de QCaaS. También podría convertirse en una pieza relevante para permitir colaboración segura entre múltiples nodos cuánticos, usuarios y servicios distribuidos dentro de una futura infraestructura cuántica global.

QKD protege las comunicaciones, BQC podría proteger la computación

Una forma sencilla de entender el posible papel de BQC es compararlo con una tecnología mucho más conocida: 

Quantum Key Distribution (QKD).

QKD se centra en proteger la distribución de claves y la confidencialidad de las comunicaciones. BQC persigue un objetivo diferente:
  • QKD: protege los datos mientras se transmiten.
  • BQC: protege la computación mientras se ejecuta.
Por este motivo, algunas visiones del futuro Internet Cuántico contemplan ambas tecnologías como piezas complementarias y no como alternativas. Puede resumirse de forma muy simple:

QKD + BQC = confidencialidad de las comunicaciones + confidencialidad de la computación. 

Naturalmente, este escenario todavía está lejos de convertirse en una realidad operativa, pero ilustra bien por qué BQC despierta tanto interés desde el punto de vista académico y de la investigación en seguridad.

Un posible paralelismo con la evolución de Internet

Existe además un paralelismo interesante con la evolución de Internet. Durante los primeros años de Internet, la principal preocupación era conseguir que los sistemas pudieran comunicarse entre sí. Con el tiempo aparecieron nuevos requisitos:
  • Confidencialidad.
  • Autenticación.
  • Integridad.
  • Privacidad.
Hoy resulta difícil imaginar Internet sin protocolos como TLS o sin mecanismos criptográficos ampliamente desplegados. Quizás algo similar ocurra en el ámbito cuántico.

Actualmente gran parte del esfuerzo se concentra en construir hardware más estable, aumentar el número de qubits lógicos y mejorar la corrección de errores. Sin embargo, a medida que estas barreras técnicas vayan superándose, las cuestiones relacionadas con la privacidad, la delegación segura y la confianza entre nodos podrían adquirir una relevancia cada vez mayor.

Mirando más allá del presente

Es imposible saber hoy qué protocolos concretos terminarán imponiéndose o si las formas actuales de BQC serán las que lleguen a utilizarse en sistemas reales. Lo que sí parece claro es que la pregunta que dio origen a Blind Quantum Computing seguirá siendo relevante:

¿Podemos utilizar recursos cuánticos remotos sin revelar completamente qué estamos calculando?

Responder a esa pregunta es, precisamente, lo que convierte a BQC en algo más que una curiosidad académica. Tal vez no sea todavía una tecnología preparada para el despliegue masivo, pero sí representa una de las ideas más interesantes que han surgido en la intersección entre computación cuántica, criptografía y privacidad.

Y quizás por eso, más que una solución para los servicios QCaaS actuales, Blind Quantum Computing deba entenderse como una referencia que nos permite explorar cuál podría ser el límite criptográfico de privacidad en la futura computación cuántica delegada, distribuida e interconectada.

Un saludo,

Autor: José Antonio Castellano Prado, Alumno del Curso de Quantum Security de la Universidad de Deusto

Otros artículos sobre Quantum Computing publicados:

Entrada destacada

Hacking IA: Jailbreak, Prompt Injection, Hallucinations & Unalignment. Nuestro nuevo libro en 0xWord

Pocas veces me ha hecho tanta ilusión que saliera un nuevo libro en 0xWord como con este libro de " Hacking IA: Jailbreak, Prompt Inje...

Entradas populares