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martes, agosto 11, 2026

Los Six-Seven Large Slang-Bro Models

Llevo dos décadas practicando la afición - u oficio - de publicar artículos en mi blog. Al final son páginas web que los LLM están viniendo a consumir para entrenar sus modelos. Necesitan textos para generar Modelos de Lenguaje inteligentes, así que llevo 20 años escribiendo para vosotros y gracias a eso, ahora las Inteligencias Artificiales Generativas de textos, puedan entrenarse. De nada. 

Figura 1: Los Six-Seven Large Slang-Bro Models

No es una cosa que diga por decir, es algo que podéis ver en los datos de AI Insights en Radar de Cloudflare, donde si miramos qué porcentaje de crawlers vienen a por datos para entrenamiento, y cuantos vienen para inferencia y entrenamiento, y los sumamos, vemos que son más del 75 %. No está mal la de de IAs que entreno todos los días.
Los datos de las webs, los foros, los blogs, y demás textos publicados en HTTP tienen una estructura concreta. Es verdad que en las redes sociales hay mucho lenguaje informal, pero esos no están siendo entregados a los crawlers de LLMs para que entrenen sus modelos. Nop. Esos los usará cada empresa para entrenar a sus propios modelos. 

Pero todo dato es bueno. 

De hecho, hemos visto cómo los grandes LLMs han comprado libros y los has destrozado para escanearlos a la velocidad más rápida posible y entrenar los modelos con todos ellos. Los libros, suelen tener lenguaje más formal, pasar revisiones de formato, gramaticales, de estilo, etcétera, así que son los textos más valiosos para hacer un modelo culto y refinado, además de para los modelos científicos, de ingeniería, o de habilidades tecnológicas.
Sin embargo, hay otra gran cantidad de datos para los LLMs en otros formatos que no son los blogs, y que son las redes sociales, los vídeos de Youtube, los podcasts en Spotify, o las redes sociales - como ya he dicho - como son Instagram o Tiktok. Especialmente este último, donde los más jóvenes aún proliferan.

Figura 4: Extrayendo un Markdown de un vídeo de Tiktok

Aquí los textos para entrenar a los LLMs son de lenguaje más de la calle, es decir, más Six-Seven, donde hay interacciones genuinas de seres humanos sin filtro alguno. 

Figura 5: Extracción de textos en formato Markdown

Con estos datos, que son oro para los creadores de modelos de IA, se pueden crear LLMs que hablen perfectamente el Slang de hoy en día, con los "Bro", los "Catas", los "En Plan" y todas esas cosas que se dicen tanto hoy en los más jóvenes. Y es muy sencillo a día de hoy procesarlos. Yo me he bajado uno al azar de TikTok cortito y en nada Gemini te saca el Markdown del fichero.

Enriqueciendo los datos

Pero no solo eso, como ya os conté en la prueba que hice para usar los LLMs en modelos de Análisis Forense de fotografías, también son perfectos para sacar Metadatos para estas conversaciones de vídeos, así el fichero Markdown queda más enriquecido.

Figura 6: Metadatos generados sobre el vídeo

Así que, es normal que con este apetito voraz por datos nuevos, por nuevos datos que actualicen el conocimiento constante de los LLMs y su adaptación al día de hoy, cada día quieren más y más datos de entrenamiento, de donde sean. Y los de estas redes son muy buenos para crear modelos adaptados a los más jovenes. Los Six-Seve Large Slang-Bro Models.... o algo así.
En la última imagen, os he dejado los bots que no diferencian para qué vienen a coger datos de una web. Llaman la atención Apple, Microsoft y Google, que no quieren perder la posibilidad de utilizar los datos que meten en sus índices para usarlos también en entrenamiento, algo que creo que lo deberían saber los dueños de los datos.

¡Saludos Malignos!

Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)  


domingo, julio 19, 2026

Blind Quantum Computing (y 4)

Con esta parte damos por finalizado este artículo que recoge el Trabajo de Fin De Curso del Curso de Especialización en Quantum y Post-Quantum Computing para Ciberseguridad - que tendrá una nueva edición en el mes de Noviembre de este año. Vamos a concluirlo tras lo que se ha tratado en la primera, segunda parte de este artículo y tercera parte dedicadas a las tecnologías de Blind Quantum Computing, pensadas para dotar a la Computación Cuántica como Servicio  (Quantum Computing as a Service "QCaaS") de un entorno de privacidad sobre el algoritmo que se ejecuta en un Quantum Computer en la "nube".

Figura 21: Blind Quantum Computing (y 4)

En esta parte vamos a recoger algunas conclusiones de todo lo que se ha visto hasta el momento, así como recopilar las referencias para todos aquellos que deseéis profundizar sobre las tecnologías que hemos ido hablando en las secciones anteriores.

11. Conclusión: BQC como límite criptográfico de la computación cuántica delegada

La Computación Cuántica avanza hacia un modelo donde gran parte de los usuarios accederán al hardware a través de servicios cloud. En este escenario, la seguridad ya no consiste únicamente en proteger los datos o las comunicaciones, sino también en proteger la propia computación.

Las soluciones actuales basadas en PQC y TEE representan una respuesta práctica, madura y necesaria para los servicios QCaaS de hoy. Sin embargo, siguen apoyándose en un cierto grado de confianza en el proveedor que opera la infraestructura.

 
Blind Quantum Computing propone un enfoque distinto. No intenta simplemente ocultar los datos, sino que persigue algo mucho más ambicioso: permitir que un servidor cuántico ejecute una computación sin conocer realmente qué está computando.



Aunque su adopción masiva todavía parece lejana, BQC ya ha conseguido algo importante, que es demostrar que la privacidad de la computación cuántica delegada puede abordarse desde los propios principios de la mecánica cuántica.

Figura 24: Privacidad por capas en Computación Cuántica

Quizás el valor más relevante de BQC no sea resolver los problemas de los servicios QCaaS actuales, sino ayudarnos a responder a la pregunta que probablemente seguirá siendo fundamental en el Internet Cuántico y la computación cuántica distribuida del futuro:

¿Podemos utilizar recursos cuánticos remotos sin revelar qué estamos calculando?

Si la criptografía clásica nos enseñó a proteger nuestras comunicaciones, Blind Quantum Computing (BQC) nos invita a imaginar el siguiente paso:

 Un mundo donde no solo se protejan los datos, sino también la propia computación

12. Referencias y lecturas recomendadas

Quienes deseen profundizar en Blind Quantum Computing encontrarán una literatura creciente que abarca desde los protocolos fundacionales hasta implementaciones experimentales recientes sobre hardware cuántico real.
A continuación, se recopilan algunas referencias recomendables para continuar explorando este campo. Las referencias se han agrupado por temática para facilitar la profundización en aquellos aspectos que resulten de mayor interés.

Artículos fundacionales de BQC
  • Universal Blind Quantum Computing (UBQC); A. Broadbent, J. Fitzsimons y E. Kashefi (2009). Considerado el trabajo fundacional de Blind Quantum Computing y punto de partida de gran parte de la investigación posterior. 

Verificación y experimentación reciente
Computación cuántica basada en medidas (MBQC)
Internet Cuántico y computación cuántica distribuida
Seguridad actual en QCaaS: PQC y TEE
  • PQC in TEE de Srinath Venkataramani (2025): Lectura introductoria sobre la complementariedad entre criptografía post-cuántica y Trusted Execution Environments.
Lecturas divulgativas recomendadas
Un saludo,

Autor: José Antonio Castellano Prado, Alumno del Curso de Quantum Security de la Universidad de Deusto

Otros artículos sobre Quantum Computing publicados:

viernes, julio 17, 2026

Blind Quantum Computing (3)

Llegados a este punto del artículo, tras lo que se ha tratado en la primera y segunda parte de este artículo, Blind Quantum Computing puede parecer la solución ideal para proteger la privacidad en los servicios de computación cuántica en la nube. Si un servidor puede ejecutar una computación sin conocer realmente qué está calculando, resulta natural preguntarse por qué esta tecnología no forma parte todavía de las plataformas comerciales de QCaaS.

Figura 17: Blind Quantum Computing (3)

En esta parte vamos a centrarnos justo en eso, en los problemas y limitaciones a los que se enfrentan las tecnologías de Blind Quantum Computing.

9.- Limitaciones actuales: por qué BQC aún no es una solución industrial

La respuesta es sencilla: 

BQC es una idea extraordinariamente potente desde el punto de vista teórico, pero enormemente exigente desde el punto de vista práctico. 

A diferencia de tecnologías como TLS, PQC o los Trusted Execution Environments (TEE), que pueden desplegarse sobre infraestructuras ya existentes, los protocolos BQC introducen requisitos adicionales que todavía resultan difíciles de satisfacer en entornos comerciales a gran escala.

El coste de ocultar la computación

Uno de los principales desafíos es que la privacidad no es gratuita. Para impedir que el servidor reconstruya el algoritmo, los protocolos BQC necesitan introducir información adicional, intercambiar mensajes entre cliente y servidor y ejecutar operaciones de corrección o verificación que no existirían en una computación cuántica convencional. Como consecuencia, el coste total de la ejecución suele aumentar en términos de:
  • Comunicación entre cliente y servidor.
  • Número de operaciones necesarias.
  • Tiempo de ejecución.
  • Complejidad del protocolo.
En otras palabras, cuanto mayor es el nivel de privacidad perseguido, mayor suele ser el sobrecoste asociado.

El cliente no siempre es completamente clásico

Otro aspecto relevante es que muchos protocolos BQC asumen que el cliente dispone de ciertas capacidades cuánticas mínimas. Aunque estas capacidades son muy inferiores a las del servidor, siguen representando una barrera práctica importante. En numerosos escenarios empresariales resulta mucho más sencillo asumir que el cliente dispone únicamente de recursos clásicos y delega toda la computación en el proveedor.


Precisamente por este motivo han aparecido variantes como Double-Server BQC, o nuevas líneas de investigación orientadas a reducir progresivamente las capacidades cuánticas necesarias en el extremo del cliente.

La realidad de la era NISQ

A estas dificultades se añade una limitación fundamental: 

El hardware cuántico actual sigue siendo imperfecto.

La mayoría de las plataformas comerciales operan todavía en la denominada era NISQ (Noisy Intermediate-Scale Quantum), caracterizada por la presencia de ruido, errores y limitaciones en el número de qubits utilizables.

Muchos protocolos BQC fueron diseñados inicialmente desde una perspectiva teórica, asumiendo condiciones que todavía resultan difíciles de reproducir de manera eficiente en dispositivos reales. Esto obliga a adaptar continuamente las propuestas a las restricciones impuestas por el hardware disponible.

Escalabilidad y despliegue industrial

Las plataformas QCaaS actuales deben prestar servicio a múltiples usuarios, optimizar recursos y mantener una operación estable y económicamente sostenible. En este contexto, la prioridad inmediata suele centrarse en mejorar aspectos como:
  • La fidelidad de los qubits.
  • La corrección de errores.
  • La escalabilidad del hardware.
  • La interoperabilidad con infraestructuras cloud existentes.
Frente a estos desafíos, BQC continúa siendo principalmente una línea de investigación especializada cuyo objetivo es explorar hasta dónde puede llegar la privacidad en la computación cuántica delegada.

Una tecnología adelantada a su tiempo

Esta situación no debe interpretarse como una debilidad de BQC. De hecho, muchas tecnologías que hoy consideramos esenciales comenzaron como propuestas teóricas aparentemente difíciles de implementar. La propia criptografía de clave pública es un buen ejemplo de ello.

En cierto modo, Blind Quantum Computing está recorriendo un camino similar. Actualmente no compite con PQC o TEE como solución industrial inmediata, sino que actúa como un laboratorio conceptual donde se exploran los límites de la privacidad en computación cuántica. Por eso, la pregunta relevante no es si BQC sustituirá mañana a las soluciones actuales, sino si algunas de sus ideas terminarán integrándose en las futuras infraestructuras de computación cuántica.


Y para responder a esa cuestión resulta inevitable mirar hacia los escenarios que ya comienzan a perfilarse en el horizonte de la investigación cuántica, como son el Internet Cuántico y la Computación Cuántica Distribuida, donde privacidad, delegación segura y colaboración entre múltiples nodos podrían convertirse en requisitos tan importantes como la propia capacidad de cálculo.

10. ¿Qué papel podría tener BQC en el futuro Internet y Computación Cuántica Distribuida?

Hasta ahora hemos analizado Blind Quantum Computing desde la perspectiva de los servicios actuales de computación cuántica en la nube. Sin embargo, una parte importante del interés que despierta esta línea de investigación no está relacionada únicamente con el presente, sino con los escenarios que podrían surgir a medida que la tecnología cuántica continúe evolucionando. Entre ellos destaca uno especialmente ambicioso:

El desarrollo de un Internet Cuántico.

Aunque todavía se encuentra en una fase temprana de desarrollo, la idea general consiste en interconectar procesadores, memorias y dispositivos cuánticos mediante redes capaces de distribuir estados cuánticos y recursos de entrelazamiento entre múltiples nodos. Si esta visión llega a materializarse, el modelo actual de un usuario conectándose a un único proveedor de QCaaS podría evolucionar hacia entornos mucho más complejos, donde múltiples dispositivos y servicios cuánticos colaboren para resolver problemas de forma distribuida.

En ese contexto aparece otro concepto cada vez más relevante, como es la

Computación Cuántica Distribuida, 

cuyo objetivo es permitir que varios procesadores cuánticos, potencialmente ubicados en lugares distintos, cooperen para ejecutar una misma computación. Este enfoque podría convertirse en una alternativa al desarrollo de procesadores monolíticos cada vez más grandes, permitiendo combinar recursos cuánticos distribuidos a través de futuras redes cuánticas.

De la Computación Delegada a la Computación Distribuida

En un escenario de computación cuántica distribuida, la privacidad dejaría de ser únicamente un problema entre cliente y proveedor. Podrían intervenir múltiples actores:
  • Diferentes nodos cuánticos.
  • Servicios cuánticos especializados.
  • Centros de procesamiento distribuidos.
  • Usuarios colaborando en una misma computación.
La pregunta pasaría entonces de ser:

¿Cómo protejo una computación frente a un único proveedor?

a convertirse en:

¿Cómo protejo una computación cuando participa una red completa de sistemas cuánticos?

Es precisamente aquí donde muchas de las ideas desarrolladas en BQC comienzan a resultar especialmente interesantes. Protocolos como MC-BQC (Multi-Client Blind Quantum Computing) o algunas variantes basadas en Teleportación Cuántica ya exploran escenarios donde varias entidades participan en una computación manteniendo la privacidad de su información.


Desde esta perspectiva, BQC deja de ser únicamente un mecanismo para proteger la privacidad frente a un proveedor de QCaaS. También podría convertirse en una pieza relevante para permitir colaboración segura entre múltiples nodos cuánticos, usuarios y servicios distribuidos dentro de una futura infraestructura cuántica global.

QKD protege las comunicaciones, BQC podría proteger la computación

Una forma sencilla de entender el posible papel de BQC es compararlo con una tecnología mucho más conocida: 

Quantum Key Distribution (QKD).

QKD se centra en proteger la distribución de claves y la confidencialidad de las comunicaciones. BQC persigue un objetivo diferente:
  • QKD: protege los datos mientras se transmiten.
  • BQC: protege la computación mientras se ejecuta.
Por este motivo, algunas visiones del futuro Internet Cuántico contemplan ambas tecnologías como piezas complementarias y no como alternativas. Puede resumirse de forma muy simple:

QKD + BQC = confidencialidad de las comunicaciones + confidencialidad de la computación. 

Naturalmente, este escenario todavía está lejos de convertirse en una realidad operativa, pero ilustra bien por qué BQC despierta tanto interés desde el punto de vista académico y de la investigación en seguridad.

Un posible paralelismo con la evolución de Internet

Existe además un paralelismo interesante con la evolución de Internet. Durante los primeros años de Internet, la principal preocupación era conseguir que los sistemas pudieran comunicarse entre sí. Con el tiempo aparecieron nuevos requisitos:
  • Confidencialidad.
  • Autenticación.
  • Integridad.
  • Privacidad.
Hoy resulta difícil imaginar Internet sin protocolos como TLS o sin mecanismos criptográficos ampliamente desplegados. Quizás algo similar ocurra en el ámbito cuántico.

Actualmente gran parte del esfuerzo se concentra en construir hardware más estable, aumentar el número de qubits lógicos y mejorar la corrección de errores. Sin embargo, a medida que estas barreras técnicas vayan superándose, las cuestiones relacionadas con la privacidad, la delegación segura y la confianza entre nodos podrían adquirir una relevancia cada vez mayor.

Mirando más allá del presente

Es imposible saber hoy qué protocolos concretos terminarán imponiéndose o si las formas actuales de BQC serán las que lleguen a utilizarse en sistemas reales. Lo que sí parece claro es que la pregunta que dio origen a Blind Quantum Computing seguirá siendo relevante:

¿Podemos utilizar recursos cuánticos remotos sin revelar completamente qué estamos calculando?

Responder a esa pregunta es, precisamente, lo que convierte a BQC en algo más que una curiosidad académica. Tal vez no sea todavía una tecnología preparada para el despliegue masivo, pero sí representa una de las ideas más interesantes que han surgido en la intersección entre computación cuántica, criptografía y privacidad.

Y quizás por eso, más que una solución para los servicios QCaaS actuales, Blind Quantum Computing deba entenderse como una referencia que nos permite explorar cuál podría ser el límite criptográfico de privacidad en la futura computación cuántica delegada, distribuida e interconectada.

Continúa en la última parte: Blind Quantum Computing (y 4)

Un saludo,

Autor: José Antonio Castellano Prado, Alumno del Curso de Quantum Security de la Universidad de Deusto

Otros artículos sobre Quantum Computing publicados:

martes, julio 14, 2026

Blind Quantum Computing (2)

Continuando con el contenido de la primera parte de este artículo que puedes leer aquí: "Blind Quantum Computing (1)" vamos a ver un ejemplo de ocultación de una Puerta Hadamard (H). Hasta ahora hemos visto que BQC pretende ocultar una computación al servidor y que la mayoría de las propuestas actuales se apoyan en MBQC para conseguirlo. 

Figura 6: Blind Quantum Computing (2)

Pero ¿cómo se traduce esto en la práctica? Vamos a verlo con detalle, que merece la pena estudiar este caso con tranquilidad para que se entienda bien el proceso.

6.- Ejemplo sencillo: cómo se oculta una puerta H

Para responder a esta pregunta vamos a utilizar un ejemplo muy simple basado en una de las puertas cuánticas más conocidas: la Puerta Hadamard (H), ampliamente utilizada para crear superposiciones y explotar el paralelismo cuántico.

En un circuito cuántico tradicional, la situación es bastante sencilla. El programador construye un circuito, lo envía al proveedor de QCaaS y el servidor puede ver explícitamente las operaciones que forman parte del algoritmo. Si el circuito contiene una Puerta H, el servidor sabe que existe una Puerta H en ese punto del programa.  

Figura 7: Ejemplo de ocultación para servidor de una Puerta H.

En BQC la situación es diferente. En un servicio QCaaS convencional, la presencia de una Puerta H forma parte explícita del circuito que recibe el proveedor. En cambio, en un protocolo BQC basado en MBQC, esa misma operación termina transformándose en una instrucción de medida cuyo significado real sólo puede interpretar el cliente. Para el servidor, la puerta lógica desaparece y es sustituida por parámetros de medida aparentemente compatibles con múltiples computaciones posibles.

Lo que conoce el cliente y lo que ve el servidor

En este ejemplo aparecen tres elementos importantes:

Figura 8: Representación de las rotaciones para cegar.
  • ϕ (phi): representa la computación real que quiere realizar el cliente.
  • θ (theta): una rotación aleatoria secreta elegida por el cliente.
  • δ (delta): el ángulo que finalmente recibe el servidor para realizar la medición.
El cliente conoce simultáneamente ϕ y θ, mientras que el servidor únicamente observa δ. Esa asimetría de información es precisamente la que proporciona la propiedad de cegado o blinding.

La idea clave es que el servidor nunca recibe directamente la información lógica de la computación. En su lugar, recibe una versión "mezclada" con la aleatoriedad introducida por el cliente. Por este motivo, aunque el servidor ejecute correctamente las mediciones solicitadas, no puede distinguir qué parte de la información corresponde al algoritmo real y qué parte corresponde a la aleatoriedad utilizada para ocultarlo. Desde su punto de vista, únicamente observa una secuencia de instrucciones físicamente válidas.

El secreto está en el blinding

Recordemos el ejemplo utilizado en el apartado anterior: un GPS puede indicar correctamente cada giro de una ruta sin necesidad de explicar cuál es el destino final. El blinding funciona de manera parecida. El cliente introduce una pequeña cantidad de información secreta —en este caso la rotación θ— que altera la forma en que el servidor percibe la computación. El servidor continúa ejecutando operaciones válidas y obtiene resultados correctos, pero pierde la capacidad de reconstruir el significado lógico de cada paso.

Dicho de otra forma, el proveedor puede ejecutar la computación, pero no interpretar completamente lo que está computando. Es precisamente esta separación entre ejecutar y comprender la que convierte a BQC en una propuesta tan interesante desde el punto de vista de la privacidad. Lo que realmente ejecuta el servidor

Existe otro detalle importante. En MBQC el servidor no ejecuta directamente Puertas H, T o CNOT como ocurre en el modelo tradicional de circuitos. Antes de la ejecución, la computación se transforma en un patrón de mediciones sobre un conjunto de qubits previamente entrelazados.


Por ello, cuando el cliente desea implementar una operación lógica determinada, el servidor no ve necesariamente esa operación. Lo que observa son mediciones parametrizadas cuyos valores han sido modificados mediante el proceso de blinding. Ésta es una de las razones por las que MBQC resulta tan adecuado para Blind Quantum Computing: permite separar lo que el algoritmo significa de lo que el servidor necesita ejecutar físicamente.

Una idea mucho más potente de lo que parece

Aunque este ejemplo utiliza una única Puerta H para simplificar la explicación, el mismo principio puede extenderse a computaciones mucho más complejas. Lo importante no es la puerta concreta utilizada, sino la idea que hay detrás:

El servidor dispone de la información necesaria para ejecutar la computación, pero no de la información necesaria para comprenderla.

Dicho de forma simple, en un servicio QCaaS tradicional el servidor ve la Puerta H; en BQC ve únicamente información compatible con ella, pero no dispone de los elementos necesarios para saber que esa era realmente la operación lógica que el cliente quería ejecutar.

Esa es la base sobre la que se construyen los distintos protocolos de 
Blind Quantum Computing
 que veremos en el siguiente apartado. Allí comprobaremos que no existe una única forma de implementar esta idea, sino toda una familia de protocolos que buscan equilibrar privacidad, verificabilidad y viabilidad práctica.

7.- Familias de protocolos BQC: UBQC, VBQC, MC-BQC y Teleportation-BQC

Una vez comprendida la idea general de Blind Quantum Computing , es importante aclarar que no existe un único protocolo BQC. De hecho, durante los últimos años han surgido múltiples variantes con objetivos diferentes: algunas priorizan la privacidad, otras incorporan mecanismos de verificación, algunas reducen las capacidades cuánticas necesarias en el cliente y otras intentan acercar estas ideas a las limitaciones del hardware actual.

La siguiente tabla se resume algunas de las propuestas más representativas y muestra cómo la investigación ha evolucionado desde los primeros protocolos fundacionales hasta enfoques orientados a Internet Cuántico, computación distribuida y dispositivos NISQ.

Figura 10: Tabla de protocolos más representativos de BQC

Aunque todos comparten el mismo objetivo —permitir que un servidor ejecute una computación cuántica sin conocer realmente qué está calculando—, cada uno intenta resolver un problema diferente.

UBQC: el protocolo fundacional

Universal Blind Quantum Computing (UBQC), propuesto por Broadbent, Fitzsimons y Kashefi en 2009, está considerado el punto de partida de gran parte de la investigación moderna en BQC.


Su relevancia no reside tanto en su aplicación práctica actual como en haber demostrado que era posible delegar una computación cuántica preservando la privacidad del cliente. Muchas propuestas posteriores pueden considerarse extensiones o adaptaciones de sus ideas fundamentales.

VBQC: cuando también queremos verificar

Una pregunta que surge: 

"¿Cómo puede el cliente saber que el servidor ha ejecutado correctamente la computación?"

Para responder a este problema aparecieron los protocolos de Verifiable Blind Quantum Computing (VBQC), que añaden mecanismos capaces de detectar errores o comportamientos maliciosos durante la ejecución.


En otras palabras, VBQC no sólo busca privacidad, sino también confianza en el resultado obtenido.

Reduciendo las capacidades del cliente

Uno de los retos históricos de BQC es que muchas propuestas requieren que el cliente disponga de ciertas capacidades cuánticas mínimas. Con el objetivo de simplificar este requisito surgieron variantes como Double-Server BQC, donde parte de esa complejidad se traslada a dos servidores bajo determinadas hipótesis de seguridad.

Figura 13: Double-Server BQC

La idea es acercar la computación cuántica delegada a escenarios donde el cliente disponga únicamente de recursos clásicos o muy limitados.

Computación cuántica colaborativa

La evolución natural de los servicios cloud apunta hacia entornos colaborativos y distribuidos. En este contexto aparecen propuestas como Multi-Client Blind Quantum Computing (MC-BQC), diseñadas para que varios usuarios participen en una misma computación manteniendo la privacidad de su información.


Aunque todavía se encuentran principalmente en fase de investigación, estas propuestas ofrecen una visión interesante de cómo podrían funcionar futuros servicios cuánticos distribuidos o incluso ciertas capas del Internet Cuántico.

Teleportation-BQC: mirando al futuro

Entre las líneas de investigación más prometedoras destaca Gate Teleportation-Based Blind Quantum Computing. A diferencia de los protocolos clásicos apoyados exclusivamente en MBQC, estas propuestas utilizan mecanismos inspirados en la teleportación cuántica para ocultar la computación. Su principal atractivo es que permiten trabajar más cerca del modelo tradicional de circuitos cuánticos, facilitando potencialmente su integración en arquitecturas futuras.


Aunque todavía se trata de un área de investigación activa, estas propuestas resultan especialmente interesantes porque permiten aproximarse al modelo de circuitos cuánticos tradicional sin depender exclusivamente de MBQC. Por este motivo, suele considerarse una de las líneas de trabajo con mayor potencial para escenarios avanzados de computación distribuida e Internet Cuántico.

Adaptando BQC a la era NISQ

Por último, los protocolos agrupados bajo la etiqueta NISQ-BQC buscan trasladar las propiedades de privacidad de BQC a los dispositivos cuánticos disponibles actualmente, caracterizados por limitaciones de escala y presencia de ruido. El objetivo es encontrar un equilibrio razonable entre privacidad, complejidad y viabilidad práctica, acercando conceptos tradicionalmente teóricos a plataformas experimentales reales.

Un mismo objetivo, diferentes caminos

Aunque las aproximaciones son muy diversas, todas comparten una misma aspiración:

Permitir que un servidor cuántico ejecute una computación sin conocer realmente qué está computando.

Sin embargo, llegados a este punto surge una pregunta inevitable: si BQC ofrece un nivel de privacidad tan elevado,

¿significa eso que es una alternativa mejor que las soluciones actuales basadas en PQC y TEE?

La respuesta es más matizada de lo que podría parecer y requiere analizar no solo el nivel de privacidad alcanzado, sino también aspectos como la complejidad, la escalabilidad y la viabilidad práctica. Eso es precisamente lo que veremos en el siguiente apartado.

8.-¿Es BQC mejor que PQC + TEE?

Después de conocer los fundamentos de Blind Quantum Computing (BQC) y las diferentes familias de protocolos existentes, surge una pregunta inevitable:

"Si BQC ofrece un nivel de privacidad tan elevado, ¿significa eso que es una solución mejor que las aproximaciones actuales basadas en PQC y TEE?"

La respuesta corta es:

"depende del problema que queramos resolver."

A menudo se presenta BQC como una alternativa a los modelos actuales de seguridad en QCaaS, pero en realidad ambas aproximaciones responden a necesidades diferentes y se encuentran en niveles de madurez muy distintos.

Dos modelos de confianza diferentes

La principal diferencia entre ambas aproximaciones no está en la tecnología utilizada, sino en el modelo de confianza que asumen. Las soluciones basadas en PQC + TEE parten de una premisa razonable: el proveedor puede ser confiable siempre que existan mecanismos técnicos que reduzcan la exposición de los datos y protejan determinadas fases del procesamiento.

Por el contrario, BQC intenta llevar este planteamiento un paso más allá. Su objetivo no es reducir la confianza necesaria en el proveedor, sino minimizarla hasta el extremo de que el servidor pueda ejecutar la computación sin conocer realmente lo que está procesando. Dicho de forma simplificada:
  • PQC + TEE protege la ejecución en un entorno confiable.
  • BQC intenta proteger la computación incluso cuando no queremos confiar completamente en quien la ejecuta.
La teoría frente a la práctica

Desde una perspectiva puramente criptográfica, el nivel de privacidad que persigue BQC resulta difícil de superar. Sin embargo, la seguridad no es el único parámetro relevante cuando hablamos de sistemas reales. Un servicio QCaaS debe ser también:
  • Escalable.
  • Eficiente.
  • Mantenible.
  • Económicamente viable.
  • Compatible con el hardware disponible.
Y es aquí donde aparecen las principales ventajas de los enfoques basados en PQC y TEE. Estas tecnologías pueden desplegarse hoy utilizando infraestructuras cloud ya existentes y mecanismos ampliamente conocidos por la industria, permitiendo proteger comunicaciones, credenciales y entornos de ejecución con un impacto razonable en costes y rendimiento.


BQC, por el contrario, suele requerir protocolos más complejos, mayor interacción entre cliente y servidor y, en muchos casos, capacidades cuánticas adicionales que todavía resultan difíciles de integrar en plataformas comerciales de gran escala.

¿Qué utilizaríamos hoy?

Si una organización necesitara desplegar actualmente un servicio seguro de computación cuántica en la nube, la respuesta sería bastante clara. La opción más realista sería apoyarse en mecanismos como:
  • IAM.
  • TLS y criptografía post-cuántica PQC.
  • Trusted Execution Environments TEE.
  • Controles de seguridad Cloud tradicionales.
Estas tecnologías ya existen, están siendo desplegadas y permiten construir servicios QCaaS con niveles de seguridad adecuados para la mayoría de los escenarios actuales. Por esta razón, resulta más apropiado considerar BQC como un complemento conceptual que como un sustituto inmediato de estas soluciones. Entonces,...

"¿Por qué BQC es tan importante?"

Porque nos permite responder a una pregunta que las tecnologías actuales no intentan resolver completamente:

"¿Cuál es el máximo nivel de privacidad que podría alcanzarse en una computación cuántica delegada?"

En este sentido, BQC actúa como una especie de referencia teórica o límite criptográfico. Aunque hoy resulte complejo trasladarlo a servicios comerciales a gran escala, proporciona un marco extremadamente valioso para comprender cómo podría evolucionar la privacidad en futuros entornos de computación cuántica en la nube. Podemos resumir la relación entre ambas aproximaciones de la siguiente manera:
 
"PQC + TEE representa la solución práctica disponible hoy. 
BQC representa el nivel máximo de privacidad al que aspiramos llegar mañana."

Y esa diferencia es precisamente la que explica por qué, pese a su enorme interés académico, Blind Quantum Computing (BQC) sigue siendo un área de investigación activa y no una característica habitual de los servicios QCaaS actuales.

En el siguiente parte veremos cuáles son los principales obstáculos que todavía dificultan su adopción masiva y por qué, a pesar de sus ventajas teóricas, BQC continúa siendo una tecnología principalmente experimental.

Un saludo,

Autor: José Antonio Castellano Prado, Alumno del Curso de Quantum Security de la Universidad de Deusto

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