lunes, julio 12, 2021

GitHub Copilot y el debate de la Propiedad Intelectual

Ya llevo un tiempo hablándoos de Inteligencia Artificial y de algunas de sus innovadoras respuestas a problemas de la vida cotidiana y de cómo pueden afectar al futuro de nuestra sociedad. Hoy toca hablar de uno de los últimos casos polémicos en los que ha estado involucrada la Inteligencia Artificial, en este caso, de cómo GitHub Copilot ha abierto un debate acerca de si la inteligencia artificial en casos de uso como estos infringe los derechos de autor de los programadores al utilizar el código escrito por ellos para entrenarse.

Figura 1: GitHub Copilot y el debate de la Propiedad Intelectual

Si no conoces GitHub Copilot te lo presentamos brevemente. Copilot es un asistente de código diseñado para ayudar a los programadores y que funciona con Codex, un innovador sistema creado por Open AI que utiliza la inteligencia artificial para comprender el contexto del código que los programadores están haciendo para sintetizar código que coincida con el resto del programa. De hecho, Copilot es capaz de proponer a sus usuarios desde líneas de código hasta funciones completas.

Figura 2: Copilot, asistente de programación.

GitHub Copilot cuenta es de una gran velocidad, y es capaz de proponerte otras alternativas a tu código mientras escribes, además funciona como una extensión de Visual Studio Code, lo que quiere decir que podremos utilizarlo tanto en nuestro equipo como en la nube o en el entorno de desarrollo instantáneo de GitHub. Copilot también trabaja con una gran cantidad de idiomas y lenguajes de programación entre los que se encuentran Python, JavaScript, Ruby y Go, aprendidos con sus algoritmos de "Machine Learning", lo que hace que sea una herramienta capaz de orientar a la mayoría de los programadores. 

Figura 3: Libro de Machine Learning aplicado a Ciberseguridad de
Carmen Torrano, Fran Ramírez, Paloma Recuero, José Torres y Santiago Hernández.

Como os hemos dicho antes y como su propio nombre indica, la función de esta herramienta es asistir durante la programación, aunque la herramienta pueda ofrecer interesantes alternativas para optimizar el código el programador será siempre el que tenga la última palabra. Con esto se logra ajustarse a las necesidades de cada usuario, ayudándole cuando lo necesite y dejando que escriba código de forma “tradicional” cuando quiera.

Figura 4: Funcionamiento de GitHub Copilot.

Otra de las grandes ventajas de Copilot es que ofrece la posibilidad de convertir un comentario en código. Solo hay que escribir un comentario en el que se describa la lógica deseada y esperar a que la inteligencia artificial haga su trabajo y ensamble el código por nosotros. Del mismo modo Copilot también es capaz de autocompletar patrones de código repetitivo. Esto quiere decir que si generamos un ejemplo la herramienta es capaz de generar el resto del código haciendo que solo tengamos que decidir con que partes queremos quedarnos. 

Durante la programación es común utilizar pruebas para comprobar que el software que se esta construyendo funciona correctamente y cuenta con unas bases sólidas, con GitHub Copilot es posible importar un paquete de prueba unitaria y dejar que la IA sugiera pruebas que coincidan con el código introducido para comprobar su efectividad.

Figura 5: Ejemplo de prueba para el código propuesta por Copilot.

Pero si GitHub Copilot es tan bueno, ¿por qué ha habido una creciente polémica acerca de la herramienta durante estas últimas semanas? La respuesta es sencilla, Copilot es capaz de programar gracias al código Open Source de la plataforma, código que han compartido otros programadores. Hasta aquí no hay ningún problema, el problema surgió cuando Microsoft anunció que el sistema sería de pago, lo que ha sentado mal a muchos desarrolladores. El código que ha utilizado y sigue utilizando GitHub Copilot se encuentra bajo licencias GPL, esto quiere decir que el código de la plataforma puede utilizarse para generar código derivado pero este nuevo código debe de ofrecerse bajo las mismas condiciones.

El debate de la Propiedad Intelectual

Varios programadores ya han expresado su malestar tanto en las redes sociales como en la propia plataforma ante el hecho de que se haya utilizado una Inteligencia Artificial para generar una rentabilidad comercial al código que ellos, y muchos otros, han compartido desinteresadamente. Esto ha abierto un gran debate acerca de como deberían aplicarse las leyes del Copyright en un caso como este. Según la OMPI (Organización Mundial de Propiedad Intelectual) las obras creativas gozan de la protección del derecho de autor si son originales, sin embargo, en la mayoría de las definiciones relativas a la originalidad se hace referencia a un autor humano, por lo tanto, a pesar de que la Inteligencia Artificial generase código no podría considerarse como un autor.

Figura 6: Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI/WIPO).

Ante esta situación varios expertos han compartido sus distintas perspectivas acerca de las leyes de derechos de autor sobre este caso de uso de la IA. Algunos expertos se han mostrado a favor de que corporaciones como Microsoft utilicen el código abierto para su propio interés, argumentando que evitar su uso con estos fines supondría ir en contra de las bases del código Copyleft, y esto podría derivar en futuras leyes de Copyright cada vez mas restrictivas. También se ha planteado que a pesar de que la Inteligencia Artificial Copilot utilice este código abierto para generar nuevos fragmentos de código, no quiere decir que esto sea un trabajo derivado, y por lo tanto no debería de estar cubierto por las leyes de propiedad intelectual.

Por otro lado, muchos programadores no quieren que se utilice su código para entrenar a la Inteligencia Artificial Copilot. Si este es el caso, GitHub ofrece un detector de duplicación que alertaría a los usuarios de Copilot de que el código propuesto en cuestión se trataría de un duplicado de otro autor y ofrecería la posibilidad de atribuirle esa parte del código, o buscar otra opción. Esta solución planteada por la plataforma no acaba de convencer a aquellos programadores que no quieren que Microsoft utilice la IA para monetizar un trabajo que ellos han compartido de forma gratuita. 

Figura 7: Porcentaje de regurgitación de código tras un análisis de la herramienta
(aproximadamente un caso por cada 10 semanas de uso).

De hecho, en los términos de Licencia de GitHub se explica claramente que al compartir tu código a través de la plataforma se le da permiso para incluirlo en sus bases de datos e índices de búsqueda para que otros usuarios puedan acceder a él y así ayudarles en sus proyectos, pero no venderlo a terceros.

Por el momento no podemos saber cómo concluirá este debate debido a estos pequeños vacíos legales en la ley de Copyright en lo que a Inteligencia Artificial se refiere. Y tampoco sabemos que sucedería en el caso de que un programador demandase a Copilot o Microsoft por el uso de su código ya que, según GitHub, aunque el código que se comparte en la plataforma pueda ser utilizado por otros usuarios sigue perteneciendo a la persona que lo hizo. 

Sin duda alguna, este tema dará mucho que hablar durante los próximos meses e incluso podría llevar a una nueva reforma en la ley de propiedad intelectual.
 
Saludos,
 
Autor: Sergio Sancho, Security Researcher en Ideas Locas.


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