martes, enero 02, 2018

"Técnicas de Análisis Forense Informático para Peritos Judiciales Profesionales" Nuevo libro de @0xWord #forensics #AnalisisForense

Comienza el año 2018, y comienza fuerte para 0xWord, con la publicación de un nuevo libro en el que se lleva trabajando bastante tiempo. Desde que comenzara la andadura de esta publicación con el libro de "Análisis Forense en Windows", teníamos el reto de publicar una versión actualizada del mismo, pero que además incluyera las técnicas más avanzadas utilizadas por los Peritos Judiciales Profesionales, y otros sistemas operativos como GNU/Linux. El resultado, es lo que tenemos hoy disponible ya. El libro de Pilar Vila Avendaño titulado "Técnicas de Análisis Forense Informático para Peritos Judiciales Profesionales".

Figura 1: "Técnicas de Análisis Forense Informático para Peritos Judiciales Profesionales".
Nuevo libro 
de Pilar Vila en 0xWord.

El libro es el número 52 de la colección de títulos de 0xWord, y durante más de 220 páginas recoge desde los procesos de Adquisición de Evidencias, hasta la presentación de los Informes Periciales en un juicio, con lo que cubre no solo la parte técnica, sino también la parte profesional de este trabajo tan demandado hoy en día en el mundo judicial.

Figura 2: Libro "Técnicas de Análisis Forense Informático para Peritos Judiciales Profesionales"
de Pilar Vila en 0xWord.

Su autora, Pilar Vila Avedaño, es Ingeniera Informática por la Universidad de A Coruña y desarrollar su actividad profesional como CEO, co-fundadora y analista forense en la empresa “Forensic & Security” – empresa de ciberseguridad especializada en peritajes informáticos e informática forense”. 

Pertenece al Cuerpo Oficial de Peritos Informáticos de Galicia y a ANCITE, la asociación nacional de ciberseguridad y peritajes tecnológicos. Además, es docente en varias universidades y ponente habitual en eventos de tecnología y emprendimiento, colaborando también en la organización de la María Pita DefCON en A Coruña. En sus palabras sobre el libro:
"El analista forense es una figura poco reconocida pero fundamental en muchos escenarios. Manejar las evidencias con una metodología forense sólida, utilizando herramientas y procesos de recuperación de datos que sean compatibles con la jurisprudencia y que garanticen la prueba digital, es clave para el éxito en los procesos judiciales.
En este libro encontrarás las bases del uso de software y protocolos forenses para hacer trabajos de muy diversa naturaleza. Desde periciales para particulares a recopilación de datos y preservación de evidencias tras un ataque externo a una empresa. El poder hacer investigación de sistemas físicos y el obtener respuestas reales, para que una empresa pueda estar protegida también ante ataques internos o fugas de información, es otro de los pilares de este trabajo. 
Por otra parte, con las nuevas normativas, el descubrir si los datos se vieron comprometidos y en qué medida será clave para poder responder legalmente.

Por último, como peritos, siempre es necesario pensar más allá de la crisis inmediata hacia una postura de seguridad y trabajar en el análisis forense pensando también en dejar a la empresa o al particular en la mejor posición posible: protegida y mejor preparada para gestionar futuros incidentes. Por tanto, existe un amplio espectro de labores que el analista forense debe afrontar con una formación constante y su buen hacer."
Para que podáis ver todo lo que abarca este libro, os he subido el índice a SlideShare. En él se pueden ver todos los capítulos y secciones en que está organizado este texto.

de Pilar Vila en 0xWord.

Por último, os recuerdo que en el libro de "Hacking iOS: iPhone & iPad" hay un capítulo entero dedicado al Análisis forense de dispositivos iOS, que en el libro de "Malware en Android" se toca también en profundidad la parte técnica de este proceso, al igual que hay un capítulo competo de Análisis Forense en macOS dentro del libro de macOS Hacking.

¡Saludos Malignos!

Autor: Chema Alonso (Contactar con Chema Alonso)  

lunes, enero 01, 2018

Mis propósitos para el año 2018

Con el comienzo del año, toca poner en práctica la tradicional tarea de reflexionar sobre los propósitos para el nuevo año. Toca pensar en cómo vas a conseguir lo que te has propuesto lograr este año que ya respira. Cómo vas a avanzar en tu vida personal y profesional. Yo también lo suelo hacer. Suelo buscar cuáles son aquellos puntos en los que tengo que mejorar. Suelo ponerme retos ambiciosos pero alcanzables con esfuerzo y trabajo. Soñar con los ojos abiertos. Pero soñar. Suelo pensar en quién quiero ser al final del año.

Figura 1: Mis propósitos para el año 2018

Pero he de deciros que este año 2018 es un poco diferente. El año 2017 me enseñó muchas cosas, y si lo tengo en la memoria como uno de los mejores años en mucho tiempo, es precisamente por esas enseñanzas. Mirando con retrospectiva para ver cómo estaba yo justo hace un año atrás en el tiempo, os puedo garantizar que lo que pasaba por mi mente no se parece en nada a lo que pasa hoy en día por ella. Los planes que tenía para el año 2017 al inicio no se asemejan en nada a los planes que tengo para el inicio de 2018. De hecho, muchas de las cosas que hice en 2017, especialmente en la segunda mitad del año, no estaban en mi agenda de propósitos en el mes de Enero.

Y esto a todos los niveles. Tanto personal como profesionalmente. Cosas que tenía claras en Enero las fui haciendo a lo largo del año, pero luego fueron apareciendo nuevas cosas. Cambiando poco a poco mi agenda personal y profesional. Hechos, encuentros, apariciones, descubrimientos, re-encuentros, desapariciones, aprendizajes o simplemente cambio de condiciones de contorno que obligaron a maniobrar cada día, cada semana, parar llegar al final de un nuevo mes con un ligero desfase incremental y acumulativo sobre el plan trazado a principios de año. El plan de los propósitos de 2017 que hice tal día como hoy hace 365 días atrás dejó de ser un mapa válido para mi vida en 2018.

Aún así, el plan que hice con los propósitos, me ayudó, me sirvió para tomar decisiones a corto, para enfocar el siguiente paso y llegar a una nueva estancia que contenía nuevas puertas. Me sirvió para saber que el plan que hice en ese Enero de 2017 tenía caminos erróneos, tenía direcciones equivocadas. Ideas que se convirtieron en hechos que constaté. Es decir, no me quedé con la duda eterna o algo perenne en la lista de to-do. Ese plan contenía iniciativas que pude comprobar que no eran del todo buenas. Así que, viré, pivote, frené, rectifiqué o cambié. Y me llevaron a un final de 2017 con A+.

Sí, en 2017 me pasaron muchas cosas. Muchas cosas buenas y malas, que en eso consiste vivir. Como sucede en todos y cada uno de los años. Hasta el día en que ya no te pase nada. Y aquel plan de propósitos de 2017 me sirvió de mapa para vadear el río. Para cruzar el desierto. Para encontrar el camino en mitad de la selva de minutos que es un año. Una pequeña guía que me indicó qué debía hacer ahora, en qué debía focalizar mi tiempo, qué debía dejar de hacer. Pequeñas respuestas a grandes preguntas que te acabas haciendo varias veces al año.

Empecé proyectos nuevos, descarté proyectos viejos, dejé dibujos sin entregar y entregué nuevos dibujos que hice con renovado sentimiento. Escribí letras solo para mí, y artículos para vosotros. Dije algún “adiós” y muchos “holas”, y como os he dicho ya, algún “me alegro de volver a verte”. Viajé más de lo que planeé. Dormí menos por decisión propia. Me reí más y jugué muchísimo más. Trabajé en más patentes y proyectos de los que planifiqué. Di más conferencias de las que me había marcado como límite. Monté en monopatín mucho más de lo que esperaba. Corrí. Corrí mucho más que el año pasado. De hecho, jamás pensé que en 2017 correría. Monté en bici mucho y "apretao". Gané premios que no pensaba. Sufrí cosas que no debía. Dolores con los que no contaba. Me sangraron las piernas, la cabeza, la tripa y el corazón. Y nada de esto estaba en mi plan de propósitos de 2017. Nadie quiere despeñarse sobre piedras. Nunca.

Ahora viene 2018, y tengo nervios en la barriga. Alegría y nerviosismo por ver qué traerá. A dónde me llevará. Qué cambiará de mi vida. Donde dormiré. Donde me despertaré. Qué dibujos haré. Qué risas me sacará y de qué color serán las lágrimas que se lleve. Los nervios con los compromisos que tengo marcados en el calendario también me tensan los músculos. Las fechas de los lanzamientos. Los eventos donde sé que estaré porque quiero estar. Lo que quiero conseguir profesionalmente este año. Los hitos personales a lograr. Las cenas con los amigos que quiero que vengan. El vino que compartiré. Las montañas que subiré con la bicicleta. Las caídas que tendré con el monopatín y los patines inline.

Los textos que te escribiré. A ti. A mi hacker. A mi survivor. Las fotos que me harán. Las fotos que haré. Las lecciones que aprenderé. Las cosas que olvidaré. Los besos que recibiré. Los abrazos. Las críticas que llegarán. Los haters. Las películas que veré. Las nuevas series y las nuevas temporadas. Los libros que leeré. Las camisetas que estrenaré. Las reuniones que tendré. La gente nueva que conoceré. La que se irá para siempre de mi vida. Las playas que visitaré. Las ciudades. Los ojos de gente que escudriñaré. La música que escucharé. Que me cambiará. Que me ayudará. Que llevará mis mensajes. Lo que crecerá mi hacker. Lo que crecerá mi survivor. Los “Hola” que diré.

El año por delante es un misterio. Un misterio que quiero descubrir. Que quiero conocer. Que quiero resolver. Es tiempo que tengo para sentir vivencias. Para que me pasen cosas buenas y malas. Donde me harán nuevos memes. Un año que espero que haya mucho nuevo, y a la vez mucho viejo y confortable. Como mi ropa de siempre. Como mi ciudad de siempre. Para que Sheldon Cooper se case con Amy al fin. Para que The Walking Dead resurja, para que haya una nueva temporada de The Punisher que compartir. Para que yo me ría. Para tener muchas dudas. ¿Me cortaré el pelo? ¿Terminaré el libro que estoy escribiendo desde 2015? ¿Me iré a vivir fuera de España? ¿Qué me pasará que ahora ni se me pasa por la cabeza?

Como podéis ver, tras la introspectiva perorata reflexiva que os he calzado, os podéis imagina que tengo muchos propósitos para el año que viene, pero todos tienen que ver más o menos con lo mismo. Disfrutar más y mejor de lo que me venga, e intentar hacer más y mejor lo que he venido haciendo los últimos años de mi vida. Lo que me enseño el año pasado es que los cambios y las incertidumbres obligan a volver a calibrar los planes, pero que no tienen porque ser para mal, y son siempre una oportunidad de desbloquear una fase oculta o encontrar un nuevo camino para resolver cosas. Así que, haré planes, trabajaré para lograrlos, pero disfrutaré de lo que venga.

Saludos Malignos!

Entrada destacada

Hacking IA: Jailbreak, Prompt Injection, Hallucinations & Unalignment. Nuestro nuevo libro en 0xWord

Pocas veces me ha hecho tanta ilusión que saliera un nuevo libro en 0xWord como con este libro de " Hacking IA: Jailbreak, Prompt Inje...

Entradas populares